Efraín Juárez ha regresado al banquillo de Pumas con una misión clara: recuperar la esencia del club y devolverle la garra que siempre ha sido su seña de identidad. Con un mes de trabajo, el exjugador ha logrado un cambio palpable en la actitud del equipo y en la conexión con la afición, que se ha visto revitalizada. En sus primeros días como entrenador, Juárez dejó claro el compromiso con el club y sus jugadores: “Los que se queden, vamos con todo al cien, porque está todo por ganar. Para ser campeón, tienes que cagar sangre”, afirmó en un discurso motivacional que marcó el tono de su era en el equipo universitario.
Con tres victorias, dos empates y una derrota en su primer mes al mando de Pumas, el cambio más significativo ha sido en el vestidor, donde Juárez ha logrado recuperar la confianza del grupo. “Efra nos desligó un poco de la presión que conlleva no ganar durante cuatro partidos, lo que nos dio el respaldo para liberarnos”, comentó Robert Ergas, quien destacó cómo el ambiente de presión se ha aliviado bajo la dirección del nuevo técnico. A pesar de los retos, jugadores como Alex Padilla han manifestado su ilusión renovada bajo la dirección de Juárez: “Vamos con el míster con todo y con eso por delante tenemos mucha ilusión para enfrentar lo que viene”.
Bajo la dirección de Efraín, la intensidad se ha convertido en un pilar fundamental en el entrenamiento y la preparación física del equipo. El tiempo dedicado al fútbol en cancha es ahora más limitado, pero se compensa con una intensificación de las sesiones y un enfoque más táctico basado en el análisis de video. Juárez ha implementado un sistema de autocrítica y mejora continua, buscando siempre corregir detalles y elevar el rendimiento del equipo en cada aspecto. “Efra fue muy claro con su idea desde el principio, y entendimos rápido lo que él quería”, explicó Ignacio Pusseto, quien destacó la importancia de la intensidad en los entrenamientos y en los partidos.
Además de las sesiones de video, los jugadores también han cambiado sus hábitos nutricionales y de recuperación, siguiendo una rutina más exigente bajo la supervisión de un cuerpo técnico altamente capacitado. “Efra nos está pidiendo mucha intensidad y eso se ha notado en los juegos. Es parte de la esencia de Pumas que él conoce muy bien”, comentó Pablo Bennevendo, canterano del club, quien también resaltó el compromiso de la institución con los valores que siempre han caracterizado a Pumas.
La incorporación de Efraín Juárez y su equipo técnico ha renovado la ilusión dentro del grupo. A pesar de su corta edad, los miembros del cuerpo técnico cuentan con experiencia en clubes europeos y preparación académica que ha generado un impacto positivo en el vestuario. El equipo ha recuperado la motivación de luchar por el título, con un enfoque más claro y un sentido renovado de identidad.
Juárez, por su parte, mantiene una actitud humilde pero decidida: “La realidad es que vivo día a día. No pienso más que en el partido de mañana, en que las cosas tienen que mejorar y van a mejorar. Representamos a uno de los equipos más grandes del país, y tienes que aceptar esa responsabilidad. Pumas tiene que pelear y veremos para qué nos alcanza”, comentó en conferencia de prensa.
Uno de los cambios clave en esta nueva era de Pumas ha sido el regreso de Rogelio Funes Mori, quien ha recibido la confianza total de Juárez. El delantero, ahora titular indiscutido, se ha convertido en una pieza clave para el equipo, y se espera que recupere su mejor versión de juego. “Para nosotros es clave. Humanamente es un pilar en el vestidor, lo vemos entrenar todos los días y entendemos a la afición y todo lo que rodea, pero es un jugador de muchísima jerarquía”, destacó Ergas, sobre la importancia de Funes Mori en este proceso de transformación.
Con Efraín Juárez al mando, Pumas ha dado un paso importante hacia una nueva etapa, llena de esperanza y trabajo arduo. Los cambios implementados, tanto en el campo como fuera de él, han sentado las bases para que el equipo recupere su mejor nivel y vuelva a pelear por los primeros puestos. Con la confianza renovada y la intensidad como sello distintivo, Pumas apunta a grandes cosas bajo la dirección de su exjugador y ahora entrenador.