Argentina destroza a Brasil y asegura su clasificación al Mundial con una histórica goleada 4-1

Argentina vivió una noche histórica en el estadio de Buenos Aires al vencer a Brasil por 4-1 en una demostración de fútbol arrolladora que le aseguró su clasificación al Mundial. Con goles de Julián Álvarez (Min.3), Enzo Fernández (Min.12), Alexis Mac Allister (Min.36) y Giuliano Simeone (Min.70), la Albiceleste dejó claro su dominio en una de las ediciones más recordadas del Clásico Sudamericano.

El partido comenzó con una intensidad impresionante por parte de la selección argentina. Apenas en el Min.3, un preciso pase de Thiago Almada le permitió a Julián Álvarez recibir el balón entre los defensores brasileños Marquinhos y Murillo. Álvarez, con su habitual capacidad de definición, no desperdició la oportunidad y, de atropellada, batió al portero Bento para poner a la Albiceleste en ventaja. La jugada contó con 35 toques de balón, una clara muestra del dominio colectivo de los locales desde el inicio.

El equipo de Lionel Scaloni no aflojó y continuó apretando. A los 12 minutos, Nahuel Molina Lucero hizo una incursión por la banda derecha y levantó un centro preciso al área, donde Enzo Fernández, completamente solo, empujó el balón a la red para ampliar la ventaja. En este gol se evidenció la gran capacidad de juego colectivo de Argentina, que tocó el balón con gran precisión y sincronización, dejando a Brasil totalmente desconcertado.

El conjunto brasileño, por su parte, parecía no encontrar respuestas ante el férreo control del partido por parte de los argentinos. Sin embargo, en el Min.26, una salida errónea de Cristian ‘Cuti’ Romero permitió que Matheus Cunha se quedara cara a cara con Emiliano Martínez. Cunha, con frialdad, definió al palo para poner el descuento, un gol que, aunque de poca relevancia en el marcador final, generó una leve esperanza en la selección visitante.

A partir de ese momento, Argentina recuperó el control y respondió inmediatamente. En el Min.36, una jugada entre Enzo Fernández y Alexis Mac Allister permitió a este último anticiparse al pase de su compañero y, en una acción rápida, definió a la red para devolver la ventaja de dos goles a la Albiceleste. La selección argentina nunca permitió que Brasil se acercara, manteniendo un juego sólido en todas sus líneas.

A lo largo de la primera mitad, Argentina dominó las estadísticas: 70% de posesión de balón frente al 30% de Brasil, 9 disparos a puerta frente a 2 de los brasileños, y un total de 7 tiros de esquina a favor de la Albiceleste. Además, Argentina completó un total de 533 pases con una precisión del 89%, mientras que Brasil solo logró 214 con un 75% de acierto.

El segundo tiempo comenzó con Brasil tratando de reaccionar. Dorival Júnior, entrenador de la selección verdeamarela, hizo tres cambios en busca de una nueva dinámica: Leo Ortíz, João Gomes y Endrick ingresaron al campo, pero el equipo de Scaloni seguía controlando el ritmo del juego y no permitió que los cambios de Brasil tuvieran impacto.

En el Min.70, la goleada se cerró cuando Giuliano Simeone, quien había ingresado en el segundo tiempo, aprovechó un centro largo al área para conectar un remate cruzado que se le coló por encima al portero Bento, poniendo el marcador definitivo de 4-1. Argentina continuó dominando con una posesión que llegó al 72% en la segunda mitad y mantuvo la solidez defensiva, con Emiliano Martínez sin mayores sobresaltos.

En términos de estadísticas individuales, Argentina destacó por su efectividad ofensiva. Julián Álvarez y Enzo Fernández fueron claves, sumando un gol y una asistencia cada uno. Mac Allister también fue fundamental en la recuperación de balones y en la distribución del juego, mientras que la defensa argentina se mostró imbatible ante los intentos de Brasil.

A medida que se acercaba el final del partido, el ambiente se tornó más tenso, con varios cruces entre los jugadores de ambos equipos, particularmente con Raphinha, quien fue uno de los más provocadores en la escuadra brasileña. El árbitro Andrés Rojas se vio obligado a amonestar a varios futbolistas de ambos bandos para evitar que la situación se fuera de las manos.

Con esta victoria, Argentina no solo aseguró su clasificación al Mundial de forma matemática, sino que demostró una superioridad futbolística absoluta sobre un Brasil que, a pesar de su historia y su calidad, no tuvo capacidad de respuesta en ningún momento del partido. La Albiceleste celebró ante su público una clasificación que fue la culminación de una campaña excepcional, mientras que Brasil deberá hacer autocrítica y trabajar en su juego para mejorar en los próximos compromisos de clasificación.

Ahora, Argentina se prepara para la próxima doble fecha FIFA en junio, donde se enfrentará a Chile de visitante y a Colombia en casa. Mientras tanto, Brasil tendrá que reencontrarse y pensar en los cruciales partidos de junio contra Ecuador en Quito y Paraguay en casa.

Con un fútbol contundente, preciso y brillante, Argentina dejó claro que es uno de los principales contendientes para el próximo Mundial, y que la rivalidad con Brasil sigue siendo uno de los grandes atractivos del fútbol sudamericano.

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