La lucha libre mexicana es un espectáculo que ha conquistado al mundo, con su combinación de acrobacias, destreza y un alto nivel de entrega por parte de los luchadores. Cada noche, los gladiadores se suben al ring sin saber si saldrán con una lesión grave o incluso, lo más doloroso, si perderán la vida. La intensidad y el peligro que enfrentan los luchadores son parte integral de este deporte, razones suficientes para admirar y respetar su dedicación.
Capitán Suicida, uno de los jóvenes talentos más prometedores del Consejo Mundial de Lucha Libre, no dudó en levantar la voz para hacer un llamado a la afición: “En la lucha libre, desde que te subes al ring estás arriesgando la vida. Hemos sido testigos de la muerte de varios compañeros. En mi caso, he sufrido lesiones que me han apartado del deporte. La vida se te puede ir en un minuto, siempre cargamos dolores y vivimos lastimados”, comentó el luchador, quien atraviesa un gran momento en su carrera.
Con una ascendente trayectoria, el gladiador se encuentra en un proceso de reivindicación dentro del mundo de la lucha libre, destacándose por su valentía y perseverancia. No obstante, no deja de señalar la importancia de que el público valore el trabajo de los luchadores más allá de lo que ocurre dentro del ring. “La gente no se da cuenta de muchas cosas… Es importante que la afición valore más al luchador. Dentro del vestidor, ante las lesiones, te ponen oxígeno, te llevan al hospital, y el tiempo de recuperación es eterno. Si fuera un trabajo sencillo, todos lo harían,” agregó.
Capitán Suicida, quien estuvo ocho meses en recuperación tras una rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla, destacó la valentía de sus compañeros de profesión, que, pese a los riesgos constantes, siguen subiendo al cuadrilátero con el objetivo de brindar entretenimiento y alegría al público mexicano. “Nosotros lo hacemos por el amor al arte y por el cariño de nuestra gente,” concluyó.