Los socios comerciales de Estados Unidos se preparaban este martes para la última andanada de aranceles de Donald Trump, quien prometió que iban a ser “muy amables” y que presentará el miércoles o incluso en la noche del martes.
Otros países “se han aprovechado de nosotros, y vamos a ser muy amables con ellos, en comparación con lo que ellos nos han hecho”, dijo el lunes.
Serán “más bajos”, y en algunos casos “significativamente más bajos” que los impuestos por otros países, se limitó a comentar.
Los críticos alertan que estos nuevos aranceles, que se suman a los impuestos al acero y el aluminio o a los anunciados hacia las importaciones de vehículos, amenazan con desencadenar una guerra comercial global.
Hasta ahora, Trump prometió tarifas aduaneras “recíprocas” en el sentido de que cada país pague por sus bienes exportados a Estados Unidos la cantidad que cobra por los estadounidenses.
Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca dijo que anunciarán “aranceles en base a cada país”, aunque eso puede ir en paralelo a tarifas específicas por sector.
“Cualquier país que se haya comportado de forma injusta con los estadounidenses debe esperarse a recibir un arancel a cambio el miércoles”, añadió.
El diario económico The Wall Street Journal reportó que los asesores del presidente abogan por unos aranceles generales del 20% para casi todos los socios comerciales de Estados Unidos.
La incertidumbre se apoderó de los mercados, con pronunciadas caídas bursátiles. Sin embargo, después de las promesas de amabilidad de Trump, las bolsas asiáticas repuntaron ligeramente el martes.
La insistencia de Trump en imponer aranceles provoca temores de recesión en Estados Unidos. Los analistas de Goldman Sachs incrementaron del 20 al 35% la posibilidad de una contracción económica en los próximos doce meses.
Sin embargo Kristalina Georgieva, directora del Fondo Monetario Internacional no prevé “consecuencias drásticas” en la economía mundial, “más bien una pequeña corrección a la baja”.
Algunos de los posibles afectados ya tienen medidas de contención y represalia:
Durante el fin de semana, China, Corea del Sur y Japón acordaron reforzar el libre comercio entre ellos. Trump no se mostró preocupado de que sus medidas empujen a sus aliados hacia Pekín, su principal rival económico.
China y Canadá, los primeros objetivos de los aranceles de Trump junto a México, ya respondieron con tarifas a ciertas importaciones estadounidenses.
La Unión Europea presentó medidas similares que se implementarán a mediados de abril. Su presidenta Ursula von der Leyen, afirmó que el bloque todavía confía en “una solución negociada”. “Pero tenemos un plan sólido para tomar represalias“, advirtió.
Trump ha presentado estos anuncios previstos el miércoles como el “Día de la Liberación”. Además de los aranceles recíprocos, no se descartan tarifas a sectores específicos como el farmacéutico o los semiconductores.
Japón señaló el martes que pondrá en marcha mil “centros de consultas” para las empresas afectadas.
Vietnam anunció la reducción de aranceles de importación de numerosos productos como los vehículos o el etanol.