Después de una destacada victoria sobre Panamá en la final de la Concacaf Nations League, la Selección Mexicana se prepara para una serie de amistosos internacionales que servirán como preparación rumbo a la Copa Oro 2025. Bajo la dirección de Javier Aguirre, el equipo buscará consolidar su estilo de juego y afinar detalles tácticos de cara a los desafíos que se avecinan. Estos encuentros frente a selecciones europeas de renombre permitirán evaluar la evolución del Tri antes de sus próximos compromisos oficiales.
El primer encuentro será el 7 de junio en Salt Lake City, Utah, a las 14:00 horas (hora de México), donde México se medirá contra Suiza. La selección helvética, clasificada en el puesto 15 del ranking FIFA, es conocida por su solidez defensiva y su capacidad para ejecutar transiciones rápidas. En la última Copa del Mundo (Qatar 2022), Suiza alcanzó los octavos de final, destacándose por un juego organizado y estructurado. Para el Tri, este será un examen clave ante un rival que se caracteriza por su disciplina táctica y su eficiencia en la posesión del balón. Este partido pondrá a prueba la capacidad de México para competir contra equipos europeos con una estructura defensiva bien definida.
Tres días después, el 10 de junio a las 18:30 horas (hora de México), la selección mexicana enfrentará a Turquía en Carolina del Norte. Los turcos, actualmente en el puesto 39 del ranking FIFA, son conocidos por su estilo de juego agresivo y dinámico, en el que predominan las presiones altas y las transiciones rápidas. En la última Eurocopa (2020), Turquía no logró avanzar más allá de la fase de grupos, pero siempre ha sido un equipo impredecible y peligroso, capaz de sorprender a sus rivales. Este enfrentamiento exigirá que México demuestre flexibilidad táctica y capacidad de adaptación frente a un rival que prioriza el juego ofensivo.
El balance histórico entre México y estos dos equipos europeos también muestra datos interesantes. Contra Suiza, México ha disputado 6 encuentros, logrando 2 victorias, 2 empates y 2 derrotas. Por su parte, ante Turquía, el Tri ha jugado 5 veces, con 3 victorias y 2 derrotas. Estos números reflejan una competencia equilibrada y demuestran que el Tri se ha enfrentado con éxito a selecciones europeas en el pasado. Sin embargo, el contexto actual es diferente, ya que ambos rivales llegan con selecciones más fuertes y con jugadores destacados en las principales ligas de Europa.
Estos amistosos servirán no solo para medir el rendimiento de México, sino también para fortalecer su cohesión como equipo y afinar las estrategias de cara a la Copa Oro 2025. Con un calendario internacional lleno de retos importantes, estos partidos serán fundamentales para que el equipo de Aguirre se adapte a las exigencias del fútbol de alto nivel. Si bien estos duelos no representan torneos oficiales, la calidad de los rivales y las pruebas tácticas que ofrecerán permitirán a la selección mexicana dar un paso más en su preparación para los grandes compromisos que se avecinan.