Tomás Guarino, uno de los grandes talentos del patinaje artístico sobre hielo en España, ha dado un paso gigante en su camino hacia los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026, al clasificarse para la final del Campeonato Mundial de Patinaje Artístico sobre Hielo, que se está llevando a cabo esta semana en Boston, Estados Unidos. Con 25 años y tras tres participaciones previas en mundiales, Guarino ha logrado una hazaña significativa: alcanzar la final en la categoría masculina, lo que lo coloca en una posición ideal para luchar por una plaza olímpica para el equipo español en los Juegos de Milán Cortina 2026.
El patinador barcelonés se presentó con una rutina impecable en el programa corto, logrando un total de 74,89 puntos, su mejor marca personal hasta la fecha. Con esta puntuación, Guarino terminó en la vigésimo segunda posición de un total de 39 competidores, lo que le permitió asegurar su pase al programa libre, la última instancia del campeonato, donde se definirán las plazas olímpicas. Al conseguir este resultado, Guarino igualó su mejor rendimiento histórico en el Mundial, al clasificarse entre los 24 mejores patinadores, una meta que solo había logrado en 2022, pero que nunca había conseguido en sus otras participaciones.
Uno de los aspectos más destacados de su actuación fue la ejecución de los saltos, que son la base del patinaje artístico sobre hielo. Guarino ejecutó con gran seguridad los tres saltos que formaban parte de su programa corto: el triple axel, la combinación de triple lutz + triple toe y el triple flip. Si bien el axel estuvo ligeramente corto de rotación, lo que le faltó fue un cuarto de giro, el resto de los saltos fueron ejecutados con una precisión casi perfecta, lo que le permitió recibir altos puntajes por su técnica. En cuanto a las piruetas, el patinador español brilló al alcanzar el máximo nivel de dificultad (nivel cuatro) en la pirueta combinada y la pirueta ángel con cambio de pie, así como en la secuencia de pasos, que fue otro de los puntos altos de su actuación. La pirueta saltada, por su parte, fue calificada con un nivel tres, lo que también refleja la calidad y complejidad de los elementos que incorporó en su programa.
El patinador se mostró especialmente fuerte en los momentos de mayor exigencia física, como en la secuencia de pasos, donde, a pesar del cansancio acumulado en los últimos compases de la rutina, logró ejecutar con elegancia y precisión cada uno de los movimientos. Durante estos momentos, la ovación del público del TD Garden, el famoso estadio de Boston que acoge el campeonato, se hizo sentir con fuerza, lo que brindó a Guarino el impulso necesario para superar cualquier posible fatiga. La coreografía, a cargo del renombrado Benoit Richaud, quien ha trabajado con algunos de los patinadores más destacados del mundo, fue otro de los elementos que contribuyó a la calidad de su actuación. La música de los Bee Gees, elegida para la ocasión, se integró perfectamente con los movimientos de Guarino, lo que permitió una interpretación completa de la rutina.
Al finalizar el programa corto, Tomás Guarino ocupaba la vigésimo segunda posición con 74,89 puntos, y su clasificación para el programa libre estaba asegurada. De esta forma, consiguió el objetivo que se había propuesto: estar entre los 24 mejores del mundo. Este resultado es de gran relevancia no solo para su carrera individual, sino también para las posibilidades de España de conseguir plazas en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026. En este mundial, el sistema de clasificación para los Juegos Olímpicos asigna plazas por países, no por patinadores, y se otorgan en función de los puntos acumulados por los competidores de cada nación en la clasificación final. Por lo tanto, España necesita un buen desempeño global de sus patinadores para asegurarse el derecho de contar con tres representantes en la cita olímpica, si se dan los resultados adecuados.
El campeonato es aún largo, y aunque Guarino ha alcanzado la final, la lucha por las plazas olímpicas continúa. De las 24 plazas disponibles, España tiene opciones de conseguir una, dos o tres dependiendo de la posición final de sus patinadores y de los puntos obtenidos. Al ser el programa libre la siguiente fase del campeonato, será crucial para Guarino mantener el nivel de su actuación y seguir progresando en la clasificación general. En cuanto a la competencia, los favoritos para alzarse con la medalla de oro son el estadounidense Ilia Malinin, quien lidera la clasificación con 110,41 puntos, seguido de cerca por el japonés Yuma Kagiyama, quien consiguió 107,09 puntos en el programa corto. El kazajo Mikhail Shaidorov ocupa la tercera posición con 94,77 puntos, pero aún hay margen para cambios en la clasificación a medida que se acerque la final.
La final comenzará el sábado a las 23:00 (hora española), y Guarino patinará en la tercera posición, con su actuación programada a las 23:23 (hora española). En esta instancia, tendrá la oportunidad de mejorar su puntuación y, con suerte, asegurarse una de las plazas olímpicas para el equipo español. La presión será alta, pero la actuación en el programa corto demuestra que Guarino está preparado para afrontar este desafío con determinación y solidez, lo que refuerza las esperanzas de que España pueda contar con representantes en los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026.
Para Tomás Guarino, este campeonato no solo es una oportunidad para conseguir una plaza olímpica, sino también un testimonio de su evolución como patinador. Desde sus primeras competencias, su progreso ha sido notable, y este logro en el Mundial es una clara señal de que está en su mejor forma física y técnica. El patinador español se encuentra ante una gran oportunidad para hacer historia en el patinaje artístico sobre hielo y dar a España una razón más para sentirse orgullosa de su talento en el escenario mundial. El programa libre será el punto culminante de esta etapa y podría marcar el inicio de una nueva era para el patinaje artístico español.