El Grand National 2025 quedará grabado como uno de los días más memorables en la trayectoria de Willie Mullins. El prestigioso preparador no solo colocó a sus tres caballos en los primeros puestos de la tradicional carrera, sino que además vio a su hijo, Patrick Mullins, alzarse con la victoria montando a Nick Rockett.
La legendaria prueba, disputada desde 1839 en el hipódromo de Aintree, congregó a más de 70.000 espectadores, que fueron testigos de un final vibrante en el que Nick Rockett superó al ganador del año anterior, I Am Maximus, también entrenado por Mullins. El tercer lugar fue para Grangclare West, cerrando un podio completamente dominado por el establo del técnico irlandés.
A pesar de no partir como favorito —su cotización en las apuestas era de 33/1—, Nick Rockett se impuso con una brillante actuación de Patrick Mullins en la silla. Por detrás quedaron nombres con mayor respaldo en las quinielas como Inothewayurthinkin (3.75/1), Intense Raffles (9/1) e Iroko (11/1), que no lograron inquietar al sorpresivo vencedor.
El propietario del caballo, Stewart Andrew, se llevó un premio económico de 500.000 libras esterlinas, de las cuales, según la distribución habitual, un 20% corresponde al dueño, mientras que el resto se reparte entre el entrenador, el jinete y el equipo de cuadra.
Con este resultado, Willie Mullins consolida su leyenda en las carreras de obstáculos, firmando una jornada histórica en la que talento, estrategia familiar y preparación se unieron para dominar una de las competiciones más emblemáticas del calendario ecuestre mundial.